DECIMAS

Las décimas son composiciones que constan de diez versos que tienen rima, métrica y sentido. Deseamos aclarar que cada verso es una línea y la rima debe ser de la siguiente forma:

A/B/B/A/A/C/C/D/D/C

La métrica se refiere a las sílabas de cada verso. Los versos o líneas son octosílabos, es decir, de ocho sílabas, sin embargo hay versos que contienen nueve y diez sílabas. Esto es aceptable porque existe la sinalefa, que se   forma cuando una palabra termina en vocal y la siguiente palabra comienza con vocal, por lo que esas sílabas se cuentan como una sola, poéticamente hablando.

También existen líneas o versos que sólo tienen siete sílabas. Esto sucede cuando la última palabra del verso es aguda. Si se compone una décima y uno de los versos termina con una palabra aguda, y el mismo contiene ocho sílabas, el trovador no tendría suficiente tiempo para terminar la línea con elegancia y tendría que cancanear.

 

En cuanto al sentido, la décima debe mantenerse en el mismo tema sin variar, ya que de lo contrario perdería ritmo y elegancia

Los cultores populares chilenos le dan el nombre de Canto a lo Poeta a los versos escritos en una composición estrófica en décimas -diez versos- cuyos versos finales corresponden a los cuatros versos de una cuarteta.


*Si mi corazón bolara

#como vuela el pensamiento

en este mismo momento

a mi negrita encontrara.

Dime paloma traidora

porque has dejado tu nido

viendo que no no te olvido

ingrata mal pagadora

de ti a ninguna hora

jamás yome separara

i a tu diestra me llevara

mirándote dia a dia

i en mis brazos te tendría

*si mi corazón bolara.

Desde tu separacion

no he dejado de llorar

i tengo por el pesar

partido mi corazón

tu vellesa con razón

para mi es un tormento

quisiera en este momento

solo por irte a buscar

criar alas y bolar

#como buela el pensamiento.


Esta forma métrica tiene su origen en el trabajo del poeta español Vicente de Espinel (1550-1624) y llegó a Chile junto al movimiento de Conquista. Con la espada, la Cruz y el arado llegaron también a América Latina los romances, corridos, villancicos, letrillas y una enorme variedad de poesía popular ibérica, que se funde en el alma amerindia.

La poesía en décimas se convirtió en una de las expresiones literarias más importantes de la cultura popular chilena; Transmitidos por vía oral durante siglos, en los versos a lo humano y a lo divino se evidencia el profundo sentir de una sociedad que crece y se afianza, reflexionando en torno a los “fundamentos” (temas) que atañen al hombre.


Quien soy yo en el universo

que tan orgulloso vivo

soy un pobre desvalido

que ando apenas con esfuerzo.

los achaque más perversos

afectan mi humanidad

y una cruel enfermedad

rodea todo mi ser

yo no puedo comprender

yo quien soy en realidad.

(Juan de la Cruz Castro)

 

El Canto a lo Poeta es una reveladora fuente que habla de la visión del mundo humano y el de las cosas del cielo; a través de él podemos ir entendiendo el “sentido” (sabiduría) con el que se tejen los hilos de nuestra corporalidad, del comportamiento humano con el de los misterios de la fe, del suceder y cómo entre ambos, fuimos construyendo la sociedad chilena y sus creencias y dogmas, con una fuerte raigambre campesina.

Si bien en cierto que en el ámbito campesino este arte se transmitía y creaba a través de la oralidad, en los centros urbanos la publicación del periódico Lira Popular (1860 a 1920), que eran hojas impresas de versos que se vendían en los sectores más humildes de la población, fue fundamental para el posterior predominio de la décima en la poesía popular, por cuanto fue a través de ella que se divulgó gran parte del actual bagaje de los cantores populares y que se ha podido rescatar certeramente.

Tesorito tan querido.

 

El alma, mi bien, te di

¿Qué diré al que me la dio?

Diré que se me perdió

Solo por quererte a ti.

 

Podrá un falso caballero

O algún poderoso rey

Faltar al amor y ley,

Ofreciendo el mundo entero.

Más en esto soy certero

Yo que tanto padecí.

Eres la reina de mí

Cuerpo, corazón y mente

Porque esperando paciente

El alma, mi bien, te di.

 

Con cariños y paciencia

Te adoro reina de amores

La más bella de las flores

Que me adorna la existencia.

¿Me tendrá el Señor clemencia

siendo él quién me creó?

¿Qué excusa inventaré yo

al poderoso Increado?

¿Si mi alma te he entregado

qué diré al que me la dio?

 

Siempre estarás en mi pecho

Si me queda algo de vida

Y espero que en mi partida

Estés cerca de mi lecho.

Por un camino derecho

Que la luz iluminó;

Juntos iremos los dos,

Nunca perdiendo la calma,

Si preguntan por mi alma

Diré que se me perdió.

 

Habiéndote ya elegido

Todo en mi vida es festejo,

Mientras te hago los cortejos

Tesorito, tan querido.

Todo recobra sentido,

Se hace claro para mí.

Nunca había querido así

Con tanta felicidad

Me siento lleno, en verdad

Solo por quererte a ti.

 
(Gabriel Huentemil Ortega.

Payador, narrador oral, cantor a lo poeta e intérprete de guitarrón chileno.​)